Imprimir 

Mujer trabajadora

 

Pensar en los asuntos familiares provoca estrés en las madres trabajadoras, pero no en los padres. A lo largo del día, tanto madres como padres trabajadores tienen las mismas probabilidades de darle vueltas a la cabeza a cuestiones relacionados con su familia. Sin embargo, sólo son las madres quienes aumentan su estrés con este tipo de trabajo intelectual, así como las emociones negativas.

«El hecho es que, como las madres asumen mayor responsabilidad en el cuidado de sus hijos y de su casa, cuando comienzan a pensar en cuestiones relacionadas con la familia, lo hacen centrándose en los aspectos menos agradables, siendo mucho más propensas a preocuparse».

 

Mientras las mujeres emplean de media 29 horas a la semana a pensar en sus problemas, lo hombres menos, 24. Sin embargo, tanto hombres como mujeres invierten un 30% de sus pensamientos en cuestiones familiares. 

 

El pensar de forma negativa en cuestiones relacionadas con la familia influye en el bienestar de las mujeres, pero no en la de los hombres. Las expectativas sociales empujan a la mujer a asumir el rol de cabeza de familia, abordando los asuntos menos agradables.

Son normalmente las madres las que normalmente ajustan sus horarios de trabajo para compatibilizarlo con la familia, para poder estar en casa cuando por ejemplo un hijo se pone malo. Por lo tanto, las madres quizás sientan que no dedican suficiente tiempo a su trabajo y se preocupen más por ello. Esto muestra la doble carga que sienten, y la presión por querer ser «buenas» madres y «buenas» trabajadoras». Es cierto que hoy en día los padres están más involucrados en el cuidado de sus hijos y hacen más tareas de la casa que en generaciones anteriores, pero la mayor responsabilidad en la esfera doméstica sigue siendo para las madres. Esto debe de cambiar, se debe fomentar más que penalizar la actividad en la esfera doméstica de los padres. Esto debería llevarse a cabo desde las autoridades, ofreciendo más facilidades para que los padres, por ejemplo, puedan salir antes del trabajo, entrar más tarde o tener la posibilidad de tomarse horas libres para resolver asuntos de familia. Si los padres pudieran hacer este tipo de cosas sin sentir miedo por mostrar menos compromiso con el trabajo, asumirían más responsabilidad en casa, lo que llevaría a una perfecta igual de géneros».

 

Fuentes: American Sociological Association; Sira Offer (Universida Bar Ilan de Israel). Datos obtenidos del estudio «500 Family Study».